El Parque Cismigiu es uno de los espacios verdes más importantes de Bucarest, la capital rumana. Construido con el objetivo de aprovechar el agua de su lago central es hoy uno de los lugares de esparcimiento para los habitantes y visitantes de la ciudad.

El Parque Cismigiu fue hasta el siglo XVI un bosque abandonado. Sin embargo, a finales de ese siglo la corona rumana decide usar el amplio lago que lo rodeaba para colocar una fuente que proveyera de agua la ciudad de Bucarest. El nombre del parque significa la gran fuente.
El Conde Drácula era el nombre por el cual era conocido Vlad Tepes, uno de los nobles más sanguinarios de la edad media rumana. Sus métodos de tortura utilizados en venganza contra sus enemigos eran bastante conocidos en Transilvania, uno de los más usados era empalar a sus enemigos, de ahí que fuese llamado “el empalador”.
Fue construido a finales del siglo XIX por los arquitectos alemanes Wilhelm Doderer y Johannes Schultz. Posteriormente el arquitecto Karel Liman le añadiría algunas refacciones quedando completamente terminado en 1914, cuando paso a ser la residencia de verano de los reyes de Rumanía.
Para llegar a Brasov hay que recorrer 160 kilómetros desde la capital del país, Bucarest. La ciudad fue fundada por caballeros teutones hacia el siglo XIII y se desarrolló dentro de las murallas que ya datan de la época. 


Durante los meses desde la primavera hasta el otoño, el parque Bucegi muestra un verde espectacular en el que se pueden encontrar gran parte de la riqueza biológica de Europa. El parque es hábitat de algunos de los animales carnívoros más grandes del continente como osos, linces y lobos y de 1300 especies más de animales.
Dos de las ciudades que se pueden visitar en esta ruta por Bucovina son Iasi y Suceava, las antiguas capitales de la región, en ellas se podrá encontrar una arquitectura medieval digna de visitar y además restaurantes y cafés donde probar lo mejor de la gastronomía de esta región. Iasi, a su vez, es un importante centro cultural e intelectual del país.
Constanta se encuentra muy bien conectada con el resto de Rumanía, a través de su aeropuerto internacional y el servicio de trenes rápidos que la conectan con Bucarest en un tiempo menor a dos horas y media.